Imagine un mundo sin árboles, plantas y ríos limpios. Como una película de ciencia ficción, las ciudades parecieran devorar lentamente su ecología, contaminar el aire que se respira y extinguir sus animales. ¿Tendrá esto una solución?
El término está de moda y se refiere específicamente a poder hacer uso de los recursos actuales, de una manera responsable, sin dañar al medio ambiente, pero sin dejar una preocupación para el mañana.
Con la sustentabilidad, las empresas pueden producir sus artículos, pero también hacerse responsables de encontrar suministros alternativos para garantizar las necesidades de futuras generaciones.
En la actualidad las empresas maquiladoras están haciendo lo suyo para llevar un manejo sustentable de la situación.
En la región todos los productos que se fabrican, ya sean como celulares, aparatos de dvds, pantallas de plasma o tableros electrónicos, dejan al final residuos tóxicos. Estos no pueden ser tirados al medio ambiente, sino de una manera responsable depositados según las normas ambientales, para no causar un daño grave a la ecología.
De acuerdo a la bióloga Liliana Lara, asesora técnica de la Agencia Ambiental de Desarrollo Sustentable, se llevan los registros de manejo especial.
Este departamento, ubicado en Ciudad Victoria, es dirigido por Horacio del Ángel Castillo, quien realiza visitas frecuentes a los asociados de Reynosa Asociación de Maquiladoras y Manufactureras (RAMMAC).
“Creo que las empresas de Reynosa son más responsables, por estar en un sector industrial, porque en esta capital son menos las empresas establecidas”, dijo.
Señaló que de la misma manera Matamoros y Nuevo Laredo cuentan con parques industriales importantes y por lo tanto hay una mayor vigilancia para que se cumplan con las normas establecidas.
La agencia, dijo, tiene mucho trabajo y cuenta con 200 trabajadores distribuidos en las áreas de dirección general, inspección y vigilancia ambiental, gestión para la protección ambiental, así como integración regional y planeación.
Lara comentó que en Reynosa las empresas recolectoras de residuos son PASA, Recotec y Gen, aunque esta última con más participación en Río Bravo.
La agencia ambiental es la responsable de cuidar a nivel estatal, que se lleven acabo las actividades recomendables sobre el manejo de residuos y a no contaminación al medio ambiente.
La forma tradicional de actuar es hacer inspecciones a las plantas maquiladoras, para saber si se está realizando de manera correcta la recolección de residuos o sus descargas.
“En caso de no participar, las empresas se hacen acreedores a un acta, donde se les da un aviso para que tienen determinado tiempo para comprobar lo que se supone no están cumpliendo; si no tendrán una multa y en caso de empresas establecidas, ellas tienen obligaciones porque pueden causar daños ambientales”, explicó.
De acuerdo a Lara los residuos no contaminantes son enviados a rellenos especiales, ubicados en la región, pero no especificó a donde llegan los considerados peligrosos, porque esa es responsabilidad federal.
Las auditorías a empresas son comunes, como parte del departamento de inspección y vigilancia.
PRIMERO LOS NIÑOS
Para Robert Begian, quien participa en RAMMAC como director del comité de Medio Ambiente, Salud y Seguridad, la educación empieza desde pequeños.
“Los niños son como esponjas, ellos absorben lo que sus papás y hermanos hacen; por eso en nuestra asociación hacemos campañas regularmente para visitar escuelas y enseñarles cuál es la manera correcta de manejar la basura, de ponerla en su lugar, para que sepan que hay cosas reciclables y otros materiales que no benefician al medio ambiente”, explicó GLCC Laurel de México, empresa local que produce químicos.
Esta fábrica produce retardadores de llama, productos sinérgicos y catalizadores fabricados con antimonio, que son formulas indispensables para la fabricación de aplicaciones eléctricas y electrónicas.
Begian, un norteamericano que se puso feliz por la victoria de los Santos de Nueva Orleans 31-17 a los Potros de Indianápolis, porque “la ciudad se lo merecía, habían sufrido mucho por lo del huracán Katrina, y eso me puso muy feliz”.
Con más de 20 años de vivir en Reynosa, Begian trabajó con Whirlpool y está consiente en la obligación que tienen los gerentes de planta con cuidar el medio ambiente.
“Pienso que para mucha gente es difícil cambiar su forma de pensar. Por eso es en las escuelas donde se debe hablar a los niños, para que desde pequeños aprendan qué hacer con la basura y no tirarla en las calles. Tal vez es difícil cambiar la manera de pensar de muchas personas adultas, pero con los niños es nuestro trabajo: por eso es necesaria la difusión en escuelas, medios masivos y expresar los beneficios que hay”, dijo el ingeniero en metalurgia de la Universidad de Illionis y que cuenta con una maestría en tecnología de la Universidad de Texas.
En las escuelas, los pequeños aprenden el tema de sustentabilidad realizando dibujos con crayones, a expresar sus ideas y comunicarse, dijo quien tiene dos juntas mensuales con RAMMAC, una en Reynosa y otra en McAllen.
CAPACITACIÓN
La forma en que se manejan los residuos contaminantes, el agua residual o materiales peligrosos, para cualquier compañía según sea su caso, se explica por medio de cursos de capacitación que coordina RAMMAC.
“Creo que estamos haciendo lo nuestro para resolver las circunstancias de una manera responsable; si se manejan algunos materiales se sellan en bolsas espaciales o se ponen en tambos; otros materiales como el plomo o ciertos gases, no se pueden desechar al medio ambiente; para eso tenemos contacto con oficinas especiales ubicadas en Monterrey, para llevar un adecuado manejo de los residuos”, dijo el directivo.
En la actualidad se llevan con el Municipio, reuniones denominadas audiencias industriales, donde especialistas, gerentes de plantas y desarrolladores de parques exponen sus puntos de vista para llevar a cabo una buena coordinación de esfuerzos.
“Para nosotros, tenemos reuniones frecuentes con las autoridades donde les hacemos ver las necesidades, para poder trabajar de una manera conjunta; nosotros aconsejamos a todas las empresas que llegan a Reynosa, que se acerquen a nosotros para poder orientarlos en materia ambiental, porque pueden tener capacitaciones en RAMMAC y ahorrarse muchos problemas, porque nosotros ya conocemos el camino”, indicó.
Uno de los eventos más importantes del comité es el Foro de Medio Ambiente, Salud y Seguridad, realizado a finales del año para proveedores e invitados en general, donde acuden especialistas para abordar temas de carácter sustentable.
“Nuestro reto es cumplir con los objetivos del comité, revisar la retroalimentación que recibimos de las empresas, para poder preparar mejores capacitaciones, para que se genere un valor al conocer sus problemas y siempre darles una solución adecuada”, dijo.
El manejo de casos en sus juntas mensuales, ha sido de gran utilidad, porque permite que gerentes de otras plantas se familiaricen en situaciones de emergencia o resolución de casos.
“En una junta hablaron de un incendio que pasó en Corning, nos dijeron que llamaron a los bomberos de Río Bravo, pero no pudieron venir porque en Reynosa hay bomberos; entonces estos casos nos sirven de una manera que no es teórica, porque de la experiencia se aprende algo real”, dijo.
ALGO DE HISTORIA
De acuerdo a Gerardo Alvarado Salinas, consultor ambiental, la preocupación de las maquiladoras inició a sugerencia del científico Mario Molina hizo el descubrimiento que los clorofluorocarbonos que se usaban en la industria automotriz, refrigerante o en los aerosoles, estaban acabándose el ozono, ubicada en la estratósfera y que detenía la radiación ultravioleta.
“En Japón en una ocasión murió mucha gente por consumir pescado que estaba contaminado de mercurio; había cambios importantes en el mundo y la comunidad internacional se dio cuenta que había problemas ambientales fuertes por lo que surgió lo que se llama el alertamiento ambiental”, explicó.
Entonces se generaron nuevas leyes y reglamentos, como la ley del agua limpia o del aire limpio, la de los residuos, además de las instituciones que exigían que se cumplieran las leyes.
“En México en 1988 se creó la ley general del equilibrio ecológico y la protección al ambiente, que es una copia de las leyes americanas, porque no se creaba el hilo negro, sólo se adecuó a la realidad del país, con sus reglamentos para agua, aire y residuos peligros”, indicó quien fue director de inspección industrial de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) a nivel nacional.
Se crea entonces la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE) que empezó a crear un control por medio de inspecciones que se hacían a las industrias que manejaban los residuos o que provocaban la deforestación.
“Antes los problemas del agua era una atribución de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, o la contaminación de aire a la Secretaría de Salud por medio de Salubridad y Asistencia, pero ya con la nueva ley se generaba una institución exprofeso para la contaminación de residuos peligrosos”.
Ya en 1992 la Profepa empieza a para aplicar las leyes que hace el órgano normativo, que antes fue SEDUE y ahora la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) que se encarga del manejo de residuos peligrosos que incluyen emisiones al aire, chimeneas, cementeras, petroleras, químicas, termoeléctricas.
“Los aceites automotrices, como también los solventes que usan empresas, son peligrosos, con las características de corrosivo, reactivo, explosivo, tóxico, inflamable o biológico infeccioso.
“Hay otros residuos de manejo especial, como lo que queda de las construcciones y hay residuos sólidos urbanos, que esos son municipales como la basura orgánica y no orgánica”, comentó el doctor en química con especialidad en contaminación atmosférica.
Son considerados como manejo especial la acumulación de cartones en gran cantidad, que ocupan las tiendas de supermercados, por su volumen se encarga el estado de su verificación.
“Las maquiladoras siempre han tenido un manejo responsable de residuos. Nosotros llevábamos estadísticas de cumplimiento y las que tenían mejor cumpimiento eran las maquiladoras, y después la gran industria como la cementera, la quimica, como la General Motors, Ford y Volkswagen; todas ellas tenían un cumplimiento muy bueno”.
Así con la norma del 92 sobre manejo de residuos la industrias deben verificar el manejo de sus materiales de desecho, o bien si se trata de sólidos urbanos a los que se ocupa el municipio.
A diferencia del desarrollo sostenible, uno que lleve un constante 5 por ciento anual, sin importar las consecuencias, el sustentable se preocupa por cuidar el medio ambiente, sin terminar los recursos naturales.
“Debemos de cuidar nuestra fauna, nuestra flora, contrar los residuos y emisiones al aire, porque estamos pensando en las generaciones futuras. A esto se le llama sustentabilidad”, expresó Alvarado Salinas.